¿Cómo estar en forma sin llevar una estricta dieta?

Todas deseamos estar  en forma, llevar una alimentación rica, pero a la vez saludable. Todas tenemos ese deseo, pero es poco o nada lo que hacemos al respecto. Lo cierto, es que tu cuerpo es el espejo de tus hábitos alimenticios. Puedes engañar a tu mamá diciéndole que si comes las verduras o al médico diciéndole que odias la comida chatarra. Pero no puedes engañarte a ti misma, a tu falta de energía y a tu figura en el espejo…

La alimentación está siendo subestimada en nuestros tiempos. Pensamos o nos conviene pensar, que la comida rápida y los juguitos hidratantes son suficientes. Ignoramos que a corto y largo plazo, estas elecciones serán devastadoras. Los ritmos de vida aceleradas y las rutinas de trabajo pesadas tampoco ayudan. Pero si tú no haces nada por cuidar tu salud, nadie lo va a hacer por ti. Ni siquiera tu mamá, porque ella no puede estar al pendiente de lo que comes todo el día, presta atención a tu alimentación.

Alimentación saludable

Llevar una alimentación saludable y equilibrada es difícil o eso nos decimos. Sólo es para aquellas que disponen de mucho tiempo y están tan preocupados en cuidar su físico. Déjame decirte que una persona desinformada y desorganizada siempre encontrará excusas. Y lo peor, es creer que el cereal bar con vitaminas B y D, ó tu batidito de herbalife cero calorías, te ahorra mucho tiempo y mantiene sano. La industria publicitaria también es cómplice en  este juego de hacerle creer al cliente que un producto procesado brinda los mismos nutrientes que un alimento real.

Tips para mejorar tu alimentación

Cambiando de enfoque, vale destacar algunos puntos. En primer lugar, la alimentación es el pilar de todo, de tu salud, de tus juergas, de tu vida social, todo.  Sin ella no puedes pretender tener energías para hacer todo lo que quieres. Y si la tienes, es porque aun eres joven, y te estás aprovechando de esa condición. Mientras seas joven, tu metabolismo será más activo, tus niveles de energía mayores, y tu cuerpo quemara más calorías por sí solo. Pero cuando pierdas esa gracia, déjame decirte, que si no corriges tus hábitos alimenticios, tu calidad de vida no será prometedora.

Como todo en la vida, es cuestión de hábitos. Ir a la escuela, ir al trabajo, llamar al novio; son hábitos.  Nadie te ha obligado, tú lo haces porque sientes que debes hacerlo. De igual forma, funciona con la alimentación, debes desarrollar hábitos de elegir comida saludable y si es posible preparártela. No es difícil, comienza por beber más agua, reducir los azúcares, sal y harinas, y también aumentar las porciones de vegetales y por lo que más quieras, deja de consumir alimentos procesados, me lo vas agradecer en un futuro. A continuación, señalaremos algunos ejemplos para que mejores tu alimentación, si estás muy cansado y quieres reponer energías, en lugar de un “sporade”, elije una fruta que contiene fructosa natural. Si no haz comido por horas y sientes el estomago vacío y crujiendo, en lugar de atascarte con cualquier cosa; primero ingiere dos vasos grandes de agua y después un buen plato equilibrado con proteínas, carbohidratos y grasas. Te aseguro que terminarás saciada

Un mito popular, es creer que la comida saludable no es rica y no se disfruta. La verdad, eso es depende como la combines y como este acostumbrado o malacostumbrado tu paladar. Actualmente hay muchas dietas equilibradas y ricas, donde la salud y el paladar no sufren. Y para ellos no tienes que pagar a un nutricionista, si eres de las personas que quiere comenzar a cambiar sus hábitos alimenticios y necesita orientación, Internet te será muy útil. Pero eso sí, sé muy cauteloso al elegir información, recuerda ser muy precavida en lo que respecta a tu alimentación.

De tu alimentación depende tu futuro y el futuro de tus hijos, porque son los hábitos y el modelo alimenticio que les heredarás. Una técnica muy útil es aprender a contar calorías. Pues es sabido que no engorda lo que comes, sino cuanto comes. Y la gran mayoría de personas no sabe cuánto come. Otro detalle es aprender a discernir entre la calidad de las calorías, todos los alimentos tienen calorías, por más sanos que sean. Pero no es lo mismo, las calorías que aporta un sandwich integral de atún con verduras, que una hamburguesa, con papas y todas las cremas.

Las frutas son una gran alternativa

Lo más importante: Compromiso

Sin embargo, lo más importante de todo este embrollo, es la disciplina y constancia. De nada sirve comer sano por solo un día.  Se requiere implementar un estilo de vida que puedas mantener por varios meses, a corto plazo; e incorporarlo como la base de tu alimentación diaria, a largo plazo. Infórmate, ponte metas y entiende que se te concedió solo un cuerpo y lo llevarás contigo hasta el final de tus días. Puedes elegir que comer según tus objetivos y para cuidar tu  salud. O puedes comer lo que quieras y cuanto quieras, hasta que estés obligada, y en un régimen estricto, a cuidar tu alimentación. Tú eliges. Nadie le va dar prioridad a tus prioridades. Nadie va darte la salud y figura que deseas. No la puedes comprar ni la puedes ignorar.  Dale más prioridad a tu alimentación, organízate mejor y cuida tu recurso más invaluable, tu propia salud.

La importancia del ejercicio físico

Los planes alimenticios son diversos y, en la actualidad, existen muchas maneras de cuidar nuestra ingesta de alimentos. Sin embargo, todo radica en la voluntad y compromiso que tú misma adoptes. Asimismo, es recomendable la práctica regular de alguna actividad física para optimizar tus resultados. Elige la que tú quieras, la que mejor se adapte a tus capacidades y puedas llevarla a cabo sin dificultades.  Ningún hábito o elección en nuestras vidas es sostenible, sino disfrutas hacerlo.

Para culminar, intenta rodearte con personas que te motiven y apoyen con este nuevo estilo de vida que estas emprendiendo. En el camino encontrarás personas positivas y negativas, que cuestionen o alienten tu nuevo modelo de salud y alimentación. Es muy importante que tengas claras tus metas y sigas lo que consideras que es ideal para tu vida.