Si hay un momento del día en al cual podemos relajarnos por completo, es justamente cuando nos alistamos para tomar un baño, este es un momento íntimo muy relajante en el cual podemos liberarnos de todo el estrés que llevamos encima y dedicarnos un tiempo para nosotras  en el cual nadie pueda molestarnos, pero déjame decirte que debemos tener en cuenta una serie de recomendaciones que muchas veces hacemos mal en la ducha o quizás por lo relajante que es ese momento olvidamos y no lo realizamos, como por ejemplo no debemos estar mucho tiempo bajo el agua, entre otras recomendaciones que en esta oportunidad te daremos.

Darse un baño es fundamental y es algo que no debemos pasar por alto ni un día, ya que es parte de nuestro ritual de cuidado personal que tenemos que practicar todos los días, ya sea por lucir siempre limpios  o por el bienestar general de nuestro cuerpo. El baño es la actividad mediante la cual buscamos remover la suciedad acumulada de nuestro cuerpo a través del día, para poder combatir el mal olor que pueda ejercer nuestro cuerpo, las imperfecciones de la piel y algunos otros problemas estéticos con los que tenemos que batallar a diario, para mantener un cuerpo saludable.

Pero déjame decirte que por más sencilla que parezca esta tarea, muchos cometemos errores que no son del todo saludables y más aún podrían crear reacciones que no esperamos en nuestro cuerpo de forma recurrente.

Tenemos que estar alerta, ya que en muchas personas estos pequeños detalles pasan desapercibidos y aun que salen a la luz algunos síntomas, no logramos identificar a qué se debe o que ocasiona esto.

En esta oportunidad te daremos algunas recomendaciones acerca de lo que podrías estar haciendo mal cuando te internas en ese momento tan delicioso que es el de tomar una ducha.

Lavar el cabello a diario


Este es un punto en el cual las mujeres cometemos errores de manera consecutiva, muchas de nosotras nos hemos acostumbrado a lavarnos el cabello todos los días, ya que tenemos la idea equivocada de que si no lo hacemos nuestro cabello lucirá sucio y tendrá un aspecto opaco. Utilizar productos para el cabello ayuda bastante a brindarle un aspecto muy agradable, pero recuerda que no es adecuado lavarlo con frecuencia. Si bien es cierto el shampoo y acondicionador ayudan a fortalecer nuestro cabello, tenemos que aprender a utilizarlos de una manera adecuada para no alterar la segregación natural de  aceites en el cuero cabelludo y así también evitaremos tener un cabello seco. Lo recomendable es lavar tu cabello por lo menos 3 veces por semana, en especial si tienes un cabello seco.

Demorarte mucho en la ducha


Como bien mencionábamos anteriormente el momento de tomar la ducha es uno de los más relajantes del día, en el cual todos quisiéramos permanecer por mucho más tiempo, sobre todo si el baño es con agua caliente, no me digas que no te ha pasado que te has pasado horas de horas bajo el agua, pero déjame decirte  realizar esto podría traernos muchas consecuencias y graves problemas a nuestra piel. Si exponemos nuestra piel de manera excesiva en el agua caliente, esto genera un cambio en la actividad de las glándulas sebáceas y tiende a alterar las bondades que por naturaleza tiene nuestra piel. Debido a esto es que en ocasiones sentimos que nuestra piel esta reseca o que a menudo tenemos bastante comezón.

Dejar la esponja en el baño


Muchas veces olvidamos tener cuidado con nuestros instrumentos de baño y los dejamos regados por cualquier sitio sin tener en cuenta que las bacterias y los hongos abundan por todo lugar y están más propensos a formarse cuando dejamos las cosas húmedas, esto ya es un tema de higiene personal y tenemos que aprender a ser más cuidadosas y pulcras con los instrumentos de limpieza para nuestro cuerpo, recuerda que esa misma esponja de baño es la misma que utilizaras en la siguiente ducha, para tenerlo en cuenta. Lo ideal sería que al finalizar la ducha nos demos un tiempo para poder desinfectarlo y secarlo antes de volver a utilizarlo.

No lavarse los pies


Muchas veces nuestro baño está tan delicioso que nos enfocamos en lavar solamente la parte superior de nuestro cuerpo, dejando de la do una parte muy importante que son nuestros pies. No podemos pasar por alto este paso en el lavado de nuestro cuerpo, ya que podría traernos graves consecuencias con el pasar de los días. En ocasiones mientras nos bañamos, pensamos que como el agua corre por nuestro cuerpo y va cayendo hasta llegar a nuestros pies, creemos que con eso es suficiente para que estén limpios, pero déjame decirte que te equivocas, necesariamente tenemos que darnos el afán de poder pasar la esponja para evitar que las bacterias permanezcan en nuestros pies, y estas empiecen a formar lo terribles y muy temidos hongos en los pies, los cuales producen olores muy desagradables.

Secarse con fuerza


Muchas veces, ya sea por tiempo o por costumbre, tendemos a frotar con mucha fuerza la toalla, pensando que si lo hacemos de esta forma, secaremos mucho mejor nuestra piel, pero debemos tener mucho cuidado al realizar este paso, ya que la mala práctica de este paso podría originarnos molestias cutáneas. El material con el que están hechas las toallas puede parecer a simple vista y tacto un material que no podría hacerle daño a nuestra piel, pero recuerda que esto puede crear una sensibilidad y dificultades para retener la humedad que por naturaleza nuestra piel posee. Se recomienda realizar este paso con suaves palmadas en las áreas que queremos secar o frotar de manera suave y delicada, recuerda que es tu cuerpo y la verdad no queremos maltratarlo ¿cierto?

Si quieres tener una piel muy sana y evitar los malos olores de nuestro cuerpo, te recomiendo poder seguir paso a paso cada una de las recomendaciones que en esta oportunidad preparamos para ti, recuerda que la apariencia y el oler rico nos favorece en cualquier ámbito de nuestras vidas.

¿Y tú ya empezaste a realizar bien tu ducha?

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