En la actualidad, con ritmos de vida acelerados, largas rutinas, estrés inevitable y alta competitividad en el trabajo, muchas veces restamos importancia al descanso o lo hacemos vez por menos horas, lo cual tiene efectos negativos en nuestra salud, ánimo, vitalidad y calidad de vida. Lo cierto es que desde que nacemos necesitamos pasar un buen rato descansado, es necesario para reponer energías, restablecer nuestras funciones y regeneras las células que mueren cada día. Ello tendrá repercusiones en el rendimiento en las diversas actividades en nuestra vida, que día a día nos absorben y debemos lidiar con ellas.

Es muy importante reconocer la importancia del descanso, de nuestras horas de sueño depende nuestra actitud, rendimiento y capacidades del día siguiente. Esta norma aplica tanto a cansancio físico como cansancio intelectual.

No debemos sobreestimar a nuestro cuerpo, muchas veces pensamos que siempre resistiremos un poco más, y si hoy no dormimos bien, al día siguiente lo podremos compensar. Sin embargo, el problema surge cuando este hábito se hace recurrente y cada vez prestamos menos atención al descanso. Algo fatal para nuestra calidad de vida que se verá reflejado en nuestro organismo.

Al considerar la palabra descanso, no solo debemos relacionar el descanso con estar en nuestro hogar, relajarnos, acostarnos para dormir al final del dia o simplemente tomar una siesta reparadora. Sino que debemos buscar descansar en todo momento y oportunidad que se nos presente, cuándo nos relajamos por unos minutos, eliminamos las presiones, liberamos las tensiones musculares, mejoramos nuestra actitud y humor, y volvemos a nuestras actividades con una mejor predisposición.

Sin embargo, no debemos confundir en descanso con el ocio, el descanso es primordial en nuestras vidas; y el ocio o actividades recreativas, también, pero tienen su lugar, horario y momento indicado. Debemos establecer un equilibrio en nuestras vidas, no sólo vivir para trabajar. Al decir ello, no me refiero a restar importancia al trabajo, pero es importante que comprendas que nuestra calidad de vida es fundamental para realizar cualquier actividad. Con una salud resquebrajada no es posible hacer nada.

A pesar del trabajo, debes priorizar el descanso

Asimismo, en todo ámbito laboral es necesario establecer normas y un horario que podamos cumplir todos los días. Tener en cuenta el tiempo que nos demanda regresar a nuestro hogar, relajarnos, alimentarnos, desarrollar sin interrupción nuestras necesidades básicas y respetar nuestros días de descanso, los cuales deben ser tan importantes como una jornada laboral.

Puede resultar un poco difícil al inicio, pero debemos habituarnos a ello, todas las personas merecemos descanso, no es un derecho admitido por la sociedad, pero debemos otorgarnos nosotros mismas ese derecho. ¿Si no lo hacemos, quién lo va a hacer? ¿Si no nos preocupamos ahora, cuándo?

Debemos reconocer  entonces que el descanso es necesario no solo para evitarnos daños a la salud, además también para conseguir un mejor Rendimiento en las tareas que realizamos cotidianamente, mejorando nuestro grado de atención y nuestra eficiencia.

De igual modo, un descanso prolongado y adecuado tiene un gran efecto en nuestro estado de humor y belleza física, que nos mantiene lejos de la irritabilidad, frustración, ansiedad y el envejecimiento prematuro. Un gran tip de belleza es sin duda, llevar un descanso adecuado, porque cuando dormimos restablecemos el equilibrio de nuestro cuerpo y regeneramos las células muertas en nuestro organismo. Dicen que el equilibrio y buena calidad de vida que llevamos por dentro, inevitablemente es apreciada por fuera.

Beneficios de dormir bien

Nos hace ver más atractivas, como ya lo mencionamos un buen descanso es un gran tratamiento de belleza, si lo prácticas con mayor frecuencia, mejor resultados.

Mejor capacidad para aprender, memoria y eficiencia. El dormir bien nos asegura mejor rendimiento en todas las actividades que realicemos el día siguiente y lo más importante que las haremos con buena actitud.

Controla el sobrepeso, un buen descanso ayuda a metabolizar mejor las grasas y ayuda a prevenir el incremento de peso. Por el contrario, el no llevar un buen descanso aumenta la ansiedad y nos hace quemar menos kalorias.

Alargar la vida del corazón, el dormir bien equilibra el flujo del corazón, pues como sabemos cuándo estamos dormidas el ritmo cardiaco se reduce a niveles mínimo para mantenernos vivos. Al despertar tendremos mejor salud y restableceremos nuestras funciones principales motoras. En ese sentido, el no descansar bien aumenta el riesgo de sufrir algún infarto.

Consejos para dormir bien

Antes de dormir, es importante mantenernos lejos de fuente de luz, como interruptores, lámparas, pantallas de televisión o celulares. El cerebro humano cuenta con un reloj interno que se ajusta de acuerdo a nuestros hábitos. Mantenernos cerca de luces hasta muy cerca de la hora de dormir dificultará nuestro sueño, porque el cerebro tardará más tiempo en “desactivarse” y comprender que llego la hora de dormir.

Para tener un sueño de calidad, no hay nada mejor que reposar en una cama amplia y cómoda, que nos invite al sueño profundo y no podamos resistirnos, es importante elegir un lugar adecuado para descansar, donde nos sintamos seguras y podamos sumirnos en el sueño con confianza, además de implementos normales, como almohadas y frazadas según lo necesitemos.

Si estás en el sofá o en algún lugar que no sea tu cama y empieces a sentir sueño, debes ir inmediatamente a tu habitación y dormirte, el cerebro es muy voluble y si te quedas dormida en otro lugar que no sea tu cama, después no puedas conciliar el sueño cuando quieras hacerlo.

Si te encuentras en algún ambiente diferente y deseas tener una siesta, sea en la oficina, parque o centro de estudios. Debes ubicar un lugar que te inspire confianza y seguridad, alejada de equipos u ordenadores de celular. Es importante que organices un tiempo para darte una siesta y apagues todos estos equipos. Lo ideal es que te desconectes literalmente el mundo por un corto lapso de tiempo, sólo así cuenta como una siesta.

Si tienes dificultades para dormir, intenta relajarte un poco minutos previos, puedes escuchar una pista de musical armoniosa que te induzca al sueño o consumir un poco de carbohidratos, los cuales se ha demostrado que ingerirlos poco antes de dormir ayudar a conciliar mejor el sueño.

En caso no concilies el sueño luego de 30 minutos de haberte acostado, ponte de pie y realiza alguna actividad que te relaje en silencio, es probable que tengas un poco de tensión acumulada por el día. Una gran opción sería leer o meditar un poco. Espera que tu cuerpo mande señales y retoma el sueño.

En conclusión, el descanso es de vital importancia en nuestra vida, debes realizarlo de la mejor manera y asegurarte de definir un horario para dormir, todos los días a la misma hora. Lo recomendable es dormir por lo menos 7 horas, tiempo para reponer energías y “renacer” al cuerpo para otro día lleno de actividades.