Muchas hemos oído acerca de la temible “zona de confort”. Aquel lugar, que aparentemente representa una serie de situaciones de comodidad, de las cuales, por factores, como miedos, dudas, costumbre o conformismo, no logramos salir. Muchas veces la zona de confort es un estado inconsciente, seguimos con nuestras vidas, todos los días hacemos lo mismo, nos levantamos a una hora establecida, nos dormimos a la misma hora, nuestras actividades parecen no representar ninguna emoción nueva o desafío, y cuando nos damos cuenta, estamos atrapadas en la rutina, haciendo todo de manera automática.

Lo cierto es que, la zona de confort, en sencillas palabras, representa un punto de estancamiento en nuestras vidas. Una zona carente de emociones, desafíos, momentos por experimentar, lugares por conocer, etcétera. Muchos psicólogos dicen que el miedo es una sensación natural, es lo que nos hace humanos, y sentirás miedo mientras vivas, pero la vida te la oportunidad de avanzar y superarlo. Sin embargo, la clave está en intentarlo, en atreverse, en no conformarse y buscar siempre más en todos los aspectos de nuestra vida. Puede parecer difícil, pero si nunca lo intentas, nunca sabrás de lo que realmente eres capaz y a donde podrías haber llegado ¿Te imaginas? Llegar a la senectud y arrepentirte por muchas cosas que evitaste hacer.

Mujer, sal de tu zona de confort

Una reflexión fundamental es saber que siempre el tamaño del miedo que sientas será proporcional al grado que tú misma le des. El miedo es una de las manifestaciones más relativas de la mente humana, o te empuja o te detiene, y esto depende únicamente de ti. Una forma pequeña de vencer tus miedos y cada vez ir por cosas más grandes y relevantes, es empezar por detalles o situaciones pequeñas, hacerte un cambio radical de look, practicar algún deporte que nunca pensaste hacer, decirle lo que piensas libremente sin miedo a las críticas, etcétera. De esa forma, poco a poco, serás capaz de abarcar cambios más notables en tu vida y poco a poco saldrás exitosamente de tu zona de confort.

Todo cambio empieza con un pequeño paso, con una visión de lo que quieres lograr, con la convicción que mereces más de cómo estás ahora. ¿Si no le das prioridad a tus prioridades, quién más lo va hacer?

A continuación, te compartimos los principales motivos para salir de la zona de confort y consejos que te ayudarán en el proceso:

Motivos para salir de tu zona de confort

Las oportunidades se buscan, no se esperan.

Muchas veces creemos que las grandes oportunidades llegarán a nuestra vida por arte de magia, que sólo debemos preocuparnos por merecerlas, ser buenas hijas y portarnos bien en general. En términos amplios, es muy reconocible ser una buena persona, pero por ello no esperes que las oportunidades tocarán tu puerta. Debes salir a buscarlas, tomar acción, hacer esto o aquello que te transporte a lo busques. En ocasiones, no sabemos a dónde llegar o qué hacer, en estos casos cualquier acción es buena, es mucho mejor que quedarnos inmóvil esperando que el destino o alguna entidad divina se apiaden de nosotras. Es mejor combinar la fe con la acción, que solo limitarnos a tener fe.

Te fortaleces y hacer mejor persona.

Al inicio empezar actividades que te ayuden a salir de tu zona de confort te pueden generar muchos miedos, es normal, debes respetar el proceso. Sin embargo, conforme pase el tiempo, notarás que cada vez haces esto o aquello con más seguridad, ganas autoconfianza y no te preocupa el qué dirán, porque al menos tú estás haciendo cosas novedosas y algo productivo para tu vida. El hacer cosas nuevas, como aprender algún idioma, conocer algún país diferente, cumplir por fin con lo que te prometiste a ti misma alguna vez, serán situaciones que te conviertan en una persona diferente, más valiente y más fuerte. Debes experimentar para comprobarlo, hacer cosas cambia las cosas, la vida funciona así.

Mujer, sal de tu zona de confort

Eres capaz y vales mucho más de lo que crees.

Muchas veces subestimamos nuestras capacidades y recursos con los que contamos. Nos decimos cosas como “No puedo”, “No tendré tiempo”, “Ya estoy mayor para eso”, “¿Y si no sale bien?”, “Es que yo no tengo dinero para eso”. Permíteme decirte un antiguo, clásico y vigente refrán que nunca pasará de moda, “El que quiere, puede”, el único obstáculo casi siempre somos nosotras mismas, nuestros pensamientos, nuestros valores, nuestro patrón de cómo vivir y el miedo de ir por más. Toda persona es un libro lleno de capítulos, habilidades y facultades para ser capaz de lograr todo, sólo debes ser capaz de entrenarte todos los días, haciendo pequeñas cosas, reforzando tú autoestima, cumpliendo las metas pequeñas que te pongas. Inténtalo y verás los cambios.

Mujer, sal de tu zona de confort

Conocerás gente nueva y vivirás momentos gratificantes.

El hecho de salir de nuestra zona de confort nos abre una puerta experiencias nuevas por vivir, ello implica conocer también a nuevas personas, involucrarnos en situaciones novedosas y excitantes, descubrir nuevas habilidades en nosotras mismas, despertar todos los rincones de nuestra personalidad y ¿por qué no? Convertirnos en la persona que siempre pudimos haber sido.

Es cuestión de decisión, valor y perseverancia. Tienes que creer en ti misma y sostener que a pesar de las dificultades que se presenten, tú llegarás a tus metas.

Nunca fracasamos, siempre aprendemos.

Convencionalmente, el fracaso es considerado como un aspecto negativa, una situación decepcionante y que debemos hacer todo lo posible por mantenernos alejado de él. Sin embargo, todo es según el cristal con que lo mires, para muchas personas el fracaso representa una oportunidad de intentarlo mejor y siempre nos dejará una gran lección y volverá más sabias.

El filósofo Becker decía: “Inténtalo otra vez, fracasa otra vez, fracasa mejor”. No debemos tenerle miedo al fracaso, solo es una situación más, que como todas nos conduce a algo, quizás cada vez más cerca a nuestro éxito.

Mujer, sal de tu zona de confort

Vivirás una vida mejor.

¿Cuántas personas dejan pasar los años y continúan haciendo las mismas actividades? Siempre nos dicen que cuando se jubilen tendrán tiempo suficiente para hacer lo que les plazca, pero pasan los años y esos años de fantasía parecen no llegar. Es importante reconocer que mientras somos jóvenes, somos capaces de hacer muchas cosas más. Aprovecha tu tiempo, tu juventud, lo que tienes ahora. No te quejes, no guardes rencor, no te minusvalores.

Atrévete a salir de tu zona de confort, vivirás mejor, más orgullosa de ti misma. Y cuando llegues a viejita, ¿qué mejor que recordar con añoro y alegría todas las cosas que te atreviste a hacer?, en lugar de lamentarte con ¿Qué hubiera pasado si hubiera hecho esto o aquello?.

Solo hay una vida, cada día es irrepetible y sin importar la edad o circunstancias, siempre puedes mejorar la versión de ti misma. Sal de la rutina, sal de tu zona de confort, sé una mujer de valor y con valor.

Mujer, sal de tu zona de confort

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