¿Qué sucede en nuestro cerebro cuando nos enamoramos?

El amor es un quizás el sentimiento más bello, dicen que es tan vertiginoso que puede sanar cualquier tristeza  y también causa mucho sufrimiento cuando no obtienes precisamente lo que deseas. Existen muchos procesos neuronales en nuestro cerebro y manifestaciones en nuestro cuerpo que desencadena cuando llega el amor a nuestras vidas. En este artículo te explicaremos todo sobre ello, para que descubras que el enamoramiento además de los lazos del corazón, también deja una gran responsabilidad al cerebro y algunas hormonas que se segregan cuando empezamos a sentir “mariposas en el estómago”.

El amor

Sin embargo, antes de comenzar, es importante definir qué es el amor y la interpretación aceptada por la mayoría.

¿Qué es el amor?

El amor es un concepto universal que hace alusión a la afinidad entre dos personas, propio entre seres humanos. El concepto del amor ha estado presente desde el origen los tiempos, aunque los primeros seres no eran conscientes de ello, a lo largo de la historia adquirió diversas interpretaciones tanto artísticas, científicas, filosóficas y religiosas. De forma habitual, se suele interpretar como un sentimiento vinculado con el cariño, afecto o apego hacia una persona. Además, el amor es el sentimiento que origina una serie de manifestaciones en la persona que lo experimenta, como la bondad, la compasión o el cuidado, la importancia, la felicidad y diversos comportamientos que tienen como fin expresar y exteriorizar las expresiones propias del amor que se desbordan en la persona quelo experimenta.   Asimismo, estos sentimientos o internamente sensaciones son experimentadas en las regiones cerebrales que causan un indeterminado número de pensamientos e ideas que canalizan en modificaciones orgánicas, de igual forma en el comportamiento, de aquí se desprende la frase “el amor cambia a las personas”, y la verdad, es que sí, muchas veces, solo el sincero amor puede lograrlo. Sin embargo, el detalle que nos permite conocer los procesos cerebrales y la química que se libera en el desarrollo del amor, consiste en que se trata de un estado mental único e irrepetible que se caracteriza por manifestar atributos emocionales que están fuertemente arraigados a nuestros sentimientos. Para la especialista Domeena Renshaw, investigadora del Departamento de Psiquiatría y Neurociencia del Comportamiento de la Universidad de Loyola (EE UU), El arte de enamorarse genera en el organismo una auténtica “inundación” de sustancias químicas que nos hacen sentir bien, y que también son responsables de reacciones físicas como el enrojecimiento de las mejillas, la sudoración de las palmas de las manos y la aceleración del latido cardíaco. Es decir, liberamos el paso voluntariamente de un montón de sustancias químicas y procesos cerebrales propios del enamoramiento que representan una inyección de hormonas claves en este proceso, entre las que representan un rol muy importante están la dopamina, oxitocina, serotonina. 

Sustancias químicas en el cerebro

Sustancias químicas que intervienen en el amor

Como ya hemos mencionado, los sentimientos de amor liberan muchas sustancias químicas y hormonas que tienen la tarea de afianzar nuestro enamoramiento y producir la experimentación de una serie de sensaciones. En ese sentido, el amor libera principalmente dopamina, serotonina, y oxitocina y por supuesto, la adrenalina Este derroche de sustancias químicas nos explica por qué las sensaciones del enamoramiento seas muy intensas al inicio y posteriormente disminuyan con el tiempo, aunque esto no es malo, son procesos naturales en nuestro cuerpo. La reducción de excitación, atención o emociones relaciones al amor de forma intensa no se debe interpretar como un “desenamoramiento” o como un decremento de las sensaciones de amor, sino como una etapa normal en el cerebro que tiene manifestaciones también en nuestro carácter y comportamiento. De esa forma, todas las reacciones químicas que produce el amor al principio resultan muy novedosa y con ansias de experimentarlas con gran frecuencia. Sin embargo, a medida que transcurre el tiempo el cerebro se va habituando a dichas modificaciones químicas y las sensaciones pueden decaer un poco o ser menos intensas, pero el amor persiste, y por el contrario, puede madurar con el paso del tiempo. Explorando a detalle cada sustancia química liberada cuando nos enamoramos

Oxitocina

Es una sustancia segregada por el cuerpo de forma natural que tiene la misión de liberar transmisores como la dopamina, la adrenalina y la serotonina. Los seres humanos producimos esta sustancia de forma regular pero existen ciertas situaciones que causan un incremento o un decremento de oxitocina. El amor, obviamente, produce un aumento de oxitocina a niveles muy altos.

Serotonina

La serotonina es conocida como el neurotransmisor de la felicidad, debido a que entre muchas otras funciones, esta sustancia química realiza la función de actuar sobre nuestras emociones y tiene repercusiones en nuestro estado de ánimo, humor, etc. Esta sustancia química es responsable de la sensación de bienestar, genera actitudes de optimismo, buen humor y sociabilidad, De esta forma, mientras mayores cantidades de serotonina liberamos, mayores sensaciones de felicidad experimentamos en nuestra vida. Un detalle adicional, es que la mayoría de antidepresivos actúan incrementando la liberación de esta sustancia con el objetivo de mejorar el estado de ánimo en el paciente

Dopamina

La dopamina es una sustancia química que está estrechamente relacionada con el placer y desarrolla un papel importante en actividades placenteras como comer, reír, mantener relaciones sexuales, consumir ciertas drogas con altas dosis de dopamina, etc. En el proceso del amor, el placer está ligado a estar cerca a la persona que amamos, disfrutar su compañía y afianzar mucho más nuestro amor. Es por ello, que muchos enamorados actúan de una forma imperturbable y muy positiva cuando se encuentran a lado de su pareja.

La química del amor

Cuidado con la adicción al amor

Es importante aclarar que las relaciones amorosas se construyen en base a muchos otros factores, que solo simples reacciones químicas del cerebro. Sin embargo, la segregación de dopamina representa un papel muy importante en dicho proceso, es decir, cuando una persona experimenta o padece emociones de amor. De esta forma, las sensaciones de placer que señalamos anteriormente, podrían explicar parte de las ansias que tiene el sujeto enamorado de ver a la persona que ama o querer estar recurrentemente con ella. El cerebro del individuo sabe muy bien que cuando esté con su pareja liberará mayores cantidades de dopamina, razón por la cual buscará cualquier oportunidad o excusa para experimentar dicho placer que se logra teniendo a lado a quien amamos. En ese sentido, aunque hay excepciones y situaciones que son muchas y todas diferentes, el amor puede impulsar la búsqueda de esta emoción inconscientemente y los deseos desbordantes de estar con la persona amada, tan igual o incluso más que una droga puede motivar al adicto a consumirla.