Una promesa es una promesa.

El valor de una promesa, es el valor de tu palabra, muchas veces las personas estamos acostumbrados a prometer y prometer, quitándole valor a lo que realmente significa hacerlo. Una promesa es una promesa.

No sé si les ha pasado, pero en ocasiones yo escucho que las personas prometen cosas, mayormente cuando hicieron algo mal, muchas veces esto les sirve para que sus palabras tomen más veracidad, ya que con el antecedente de haber hecho una mala acción, seguramente será difícil creer en que están dispuestos a cambiar.

Yo pienso que las promesas deberían ser algo sagrado, no algo que podamos utilizar cada vez que se nos antoje, para mi una promesa es algo que no se puede romper, que tienes que cumplir sin importar cómo, ya que es parte de la moral de las personas, las promesas únen a las personas, creando una magia indescriptible en la cual el esfuerzo por no romperla se hace sumamente importante.

Si nos remontamos un poco hacia el pasado, podemos ver que las promesas tenían muchísimo valor, sobre todo porque gracias a ellas, se formaban las historias de amor más hermosas de todos los tiempos. Tan solo imaginar ese momento, hace que mi piel se escarapele de emoción, ya que literalmente las personas tenían que luchar por cumplir sus promesas, muchas veces con la incertidumbre de saber si la vida les alcanzará para poder gozar de ese momento.

En esta oportunidad te daremos algunos consejos acerca de las promesas y lo importante que son para las personas.

Una promesa es una promesa.

Cumple lo que prometes


Una promesa va de la mano con la confianza que le puedas dar a los demás, ya que prometer hace que las personas esperen algo de nosotros y confíen en que cumpliremos con esto. Una promesa es una promesa.

Cumplir con lo que prometemos nos hace mejores personas, personas de confianza y sobre todo le da valor a nuestras palabras, cosa que en estos tiempos se ha perdido, empezando por quienes tienen el poder para liderar un país, que son los que a menudo prometen y casi siempre dejan de cumplir con lo que nos ofrecen.

La importancia de cumplir con nuestras promesas es que mediante eso, podemos ir construyendo un mundo mejor con nuestros actos, demostrándole a la gente que si nos esforzamos, podemos llegara a alcanzar aquellas cosas que parecen imposibles. Si tienes las agallas para poder prometer cosas, tenlas tambien para poder cumplirlas, ya sean promesas a los demás o contigo mismo, recuerda que la promesa es un compromiso que realizas y por ende debes cumplir. No querrás que los demás digan que eres de aquellas personas que hablan de la boca para afuera y que nunca cumples lo que prometes.

Una promesa es una promesa.

No prometas cosas que no vas a cumplir


Todos somos conscientes de nuestras limitaciones y de las cosas que somos capaces de hacer y  también de las cuales no podremos cumplir. Una promesa es una promesa.

Estamos acostumbrados a quitarle valor a lo que prometemos, por el simple hecho de tratar de salir de un momento incómodo, esto por lo general sucede en las relaciones de pareja, mayormente cuando uno de los dos hace las cosas mal, lo primero que decimos es “te prometo que no lo vuelvo a hacer”, muchas veces por esta frase es que se pierde la confianza en las parejas y el resultado final son separaciones, peleas y hasta divorcios.

Ten mucho cuidado con lo que prometes, ya que la otra persona tomará en serio tu palabra y no estará tranquila hasta que lo cumplas, y de no ser así, seguramente la confianza que tenía en ti se vaya perdiendo poco a poco.

Así que recuerda si haces una promesa, debes ser consciente que no es un juego y que no son palabras que lanzamos al aire para poder escapar de situaciones complicadas.  Una promesa es una promesa.

Una promesa es una promesa.

Las promesas que no se cumplen rompen el corazón


Cada promesa que dejas de cumplir se vuelve en una herida profunda dentro de los corazones de las personas que pusieron su esperanza en ti, no dejes que tus promesas te vuelvan un mentiroso, si por muchas razones sabes que no podrás cumplir una promesa, lo ideal sería que no la hagas, te aseguro que quedarás mejor como persona . Una promesa es una promesa.

Yo recuerdo que cuando era niña como mi papá no vivía con nosotros, ya que mi mamá se había separado de él. Cada vez que el venía a visitarnos, que en realidad eran muy pocas, sus promesas trataban de tapar todas las cosas que el hacía mal con nosotros y nos prometía el cielo y las estrellas, muchas veces cosas que no podía cumplir y uno como niño creía en esas palabras, pero cuando te dabas cuenta de que esas cosas no se cumplían, lamentablemente te marcan la vida, llegando hasta el punto de pensar que una promesa no tiene valor.

No esperes a perder la confianza, para recién darte cuenta que hay cosas que no se pueden prometer, como por ejemplo el amor eterno, no puedes prometerle amor eterno a tu pareja, ya que no sabemos qué puede pasar en un futuro, tal vez las cosas cambien y por alguna razón alguno de los dos falla en la relación, seguramente gracias a esa promesa el dolor puede ser más intenso.

No prometas a nadie que estarás toda la vida con ellos, ya que la ley de la vida es que en algún momento moriremos, evita hacer esto sobre todo si tienes hijos pequeños, ya que si por azares de la vida te toca partir, harás que ese pequeño deje de creer en las promesas, por más que sean sinceras.

Una promesa es una promesa.

  • Recuerda que una promesa es un compromiso que adoptamos con otra persona y con nosotros mismos, por ende no es negociable se tiene que cumplir si o si.
  • No prometas cosas que no puedas cumplir, ya que hacemos que las personas se esperancen y al final al no ver los resultados, seguramente los dañaremos.
  • No permitas que tus promesas se conviertan en una mentira, haz el esfuerzo por cumplirlas, por más complicado que parezca.

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